Disociación
Proceso por el cual una persona experimenta una desconexión y falta de continuidad entre pensamientos, recuerdos, entorno o identidad. Comprende fenómenos
Disociación. Proceso por el cual una persona experimenta una desconexión y falta de continuidad entre pensamientos, recuerdos, entorno o identidad. Comprende fenómenos de despersonalización, desrealización y amnesia disociativa.
Definición ampliada
La disociación se conceptualiza como una alteración en las funciones normalmente integradas de conciencia, memoria, identidad, percepción y comportamiento. Lejos de ser un fenómeno patológico per se, existe a lo largo de un continuo: desde experiencias cotidianas no clínicas (absorberse en una película) hasta cuadros clínicos graves como el trastorno de identidad disociativo.
En el DSM-5-TR y la CIE-11, los trastornos disociativos se caracterizan por una discontinuidad involuntaria en la experiencia subjetiva del sujeto. Se reconoce además una alta comorbilidad con trauma complejo, trastorno límite de la personalidad y TEPT.
Tipos principales de disociación
- Despersonalización: sensación de irrealidad respecto al propio cuerpo, emociones o pensamientos. "Me veo desde fuera."
- Desrealización: sensación de irrealidad respecto al entorno. "El mundo parece un decorado."
- Amnesia disociativa: incapacidad para recordar información autobiográfica importante no atribuible a olvido ordinario.
- Fuga disociativa: desplazamiento físico inesperado con amnesia parcial o completa de la identidad.
- Identidad disociativa: presencia de dos o más estados de identidad diferenciados (anteriormente "personalidad múltiple").
Uso en consulta clínica
En la entrevista clínica, la disociación se explora con preguntas dirigidas pero no invasivas: *"¿Te ha pasado alguna vez sentir que estás viendo tu vida desde fuera?"*, *"¿Hay momentos del día o eventos importantes que no recuerdas?"*. La escala más utilizada para cribado es la Escala de Experiencias Disociativas (DES-II) de Carlson y Putnam.
Es crítico diferenciar disociación de evitación voluntaria. La disociación es involuntaria, automática y a menudo egodistónica. El clínico debe sondear la frecuencia, la duración y el impacto funcional antes de orientar la formulación de caso.
Cuando aparece en el contexto de trauma, el abordaje terapéutico suele combinar estabilización inicial (psicoeducación, técnicas de grounding) con procesamiento posterior (TF-CBT, EMDR, terapia narrativa). Lanzarse al trabajo de trauma sin estabilizar la disociación puede provocar descompensación clínica.
Empezar gratis · Hablar con el equipo · Ver producto · Precios